Está
situado en el límite
de la provincia de Jaén,
colindante al Parque Parque
Natural de Cazorla, Segura y
la Villas.
De norte a sur es atravesado
por el río Castril configurando
un paisaje de cañones
y cascadas y numerosas simas,
grutas y galerias.
En sus cumbres se producen abundantes
precipitaciones, con una media
anual de 700 mm3. La humedad,
por tanto, es un factor importante
junto a la dificultad del terreno
y condicionaran ambas la vida
tanto vegetal como animal que
alli se desarrolla. Existen
además numerosos manantiales
como el de Juan Ruiz, Tubos,
la Magdalena o Lézar.
En la zona norte de la Sierra
Seca se localiza una pequeña
cuenca cerrada en la que
durante una
buena parte del año se
forma una laguna a partir del
aguade lluvia y la procedente
de los deshielos, de cierto
interés por albergar
pastizales naturales de una
gran diversidad botánica.
Encontramos pinos salgareños,
que pueden alcanzar los 40 m.,
sabinas, enebros rastreros,
encinas, quejigos y arces en
lugares más húmedos
como los barrancos de Túnez
y Magdalena. Arbustos como el
madroño, labiérnago
o lentisco. Pinos de diversas
especies fruto de repoblaciones.
Gracias a la variedad de ambientes
de estas sierras, la fauna adquiere
también una notable diversidad,
destacando la población
de buitre leonado, que encuentra
aquí el límite
sur-oriental de la Península
Ibérica. Otras especies
de interés son la cabra
montés, el muflón,
el gamo, el jabalí, el
lince, el gato montés
o la garduña, entre los
vertebrados terrestres, o el
águila real, el halcón
peregrino o el milano negro,
entre las aves.
En cuanto al medio acuático,
la trucha común es autóctona
de esta zona. Su abundancia
hace que habiten alli sus depredadores
naturales: nutria, martín
pescador y garza real.
Es una
sierra de grandes contrastes,
donde su principal característica
es su espectacular relieve,
fruto de la naturaleza caliza
del suelo, muy accidentado con
cumbres por encima de los 2000
m. y por la acción de
las aguas corrientes. Son abundantes
las simas, grutas y galerías.
Entre la que destaca la Cueva
del Muerto, en Sierra Seca,
donde se pueden contemplar caprichosas
formaciones de estalactitas
y estalagmitas, y la Cueva de
Don Fernando, la de mayor profundidad
y longitud de Granada, con numerosas
galería y salas de indudable
belleza, como la Sala de la
Colada.