A
unos 2 kilómetros del
pueblo, camino de Galera, existe
un manantial de agua a la que
se retiene antes de devolverle
libertad. Es el manantial de
Fuencaliente.
En él todo es singular
y único. La claridad
de sus aguas transparentes retrata
constantemente a los peces (barbos)
que comparten hábitat
con los bañistas. Su
compuerta, que da lugar a un
pequeño salto de agua,
crea un enigma al visitante.
¿De dónde proviene
el líquido que llena
el recinto?
En
el fondo engravillado de este
estanque está el nacimiento
natural a que nos referimos,
y que renueva continuamente,
sin depuradora ni filtro alguno,
el agua. Está, al tener
su origen subterráneo,
sale a la luz con temperatura
constante todo el año,
produciendo algún que
otro agradable escalofrío
en verano y calor en invierno.
Además el visitante,
en el Restaurante de Maricruz
(abierto todo el verano), puede
degustar la cocina típica
de Orce y todos sus variados
postres