(Punteado
en Rosa en
el plano)
Este
circuito comienza
en la Plaza
Mayor (a 50m
de la Oficina
de Turismo)
y todo su
recorrido
se encuentra
señalizado
mediante placas
de cerámica
de color rojo.
En su inicio
discurre por
el actual
centro urbano,
una zona conformada
entre los
siglos XVI
y XVII, y
cuyas casas
se agrupan
en manzanas
rectangulares,
con calles
rectas y amplias.
Pasa a continuación
por el Museo
Arqueológico
que se ubica
en una antigua
capilla (su
visita es
imprescindible),
y por la casa
señorial
de los Cabrera.
Bordeando
después
el Parque
Sánchez
Faba, atraviesa
el barrio
de San Antón,
construido
en los años
70, y prosigue
por la cuesta
en la que
todos los
Viernes Santos
tiene lugar
uno de los
vía
crucis más
antiguos de
España.
Culmina en
un mirador
fácilmente
reconocible
por sus 3
cruces, y
desde dónde
se divisa
la hermosa
vega del valle
del Río
Galera y las
sierras del
entorno.
Girando
a la izquierda,
hacia la calle
Cruces Alto,
el circuito
continúa
cuesta arriba
atravesando
un curioso
barrio de
casas-cuevas:
el Santísimo.
Al final de
la avenida
de Andalucía
comienza una
empinada y
recoleta vereda
por la que
se accede
primero al
Mirador de
San Isidro,
y luego, en
la parte más
alta y abarrancada
de la localidad,
al mirador
de Santa Elena,
un apacible
rincón
dónde
se puede disfrutar
de una de
las más
hermosas vistas
sobre el pueblo.
Al final de
esta calle,
y pasando
ya al otro
lado del Cerro
de la Virgen,
se encuentra
otro de los
rincones más
pintoresco
de Galera:
el Portacho.
Desde esta
plazoleta,
se divisa
en dirección
este, el Cerro
del Real,
dónde
se ubicaba
la antigua
ciudad ibero
romana de
Tútugi.
Descendiendo
de nuevo hacia
el centro,
al pie de
la Ermita
de la Virgen,
el circuito
recorre zigzagueando
el barrio
de San Isidro,
un buen ejemplo
del urbanismo
de origen
árabe,
de construcciones
muy compactas,
levantadas
en piedra
caliza, yeso,
cal, barro
y madera.
Aquí,
las calles
son estrechas,
sin traza
fija, y con
gran cantidad
de quiebros.
Al final de
la carrera
de San Isidro,
de nuevo en
las cotas
del centro,
se encuentra
la Iglesia,
clasificada
monumento
nacional en
1931, y en
la que destaca
su bellísimo
artesonado
mudéjar.
El
último
tramo del
recorrido
nos conduce
hacia la otra
orilla del
Río
Galera, pasando
por el Puente
de Hierro,
una interesante
construcción
de principio
del siglo
XX, y por
el pilar del
Parque de
la Cruz, que
antaño
sirvió
de abrevadero
para animales.
Regresa finalmente
a la Plaza
Mayor cruzando
el río
por una pasarela
a espalda
de la Piscina
y del Complejo
Recreativo.
En esta zona
se encuentran
varios establecimientos
en los que
comer y probar
el producto
del que mas
se enorgullece
el lugar:
un mosto joven,
el vino de
Galera.
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