Ingredientes
para seis personas:
- una liebre o un conejo
- 1/2 Kg de níscalos
o setas
- 4 dientes de ajo 1/2 Kg de
tomates maduros
- 2 pimientos rojos secos
- 2 pimientos asados
- 250 gr de harina
- una cebolla
- un chorreón de aceite
- un vaso de vino blanco
- una cucharadita de azúcar
- una guindilla
- mezcla de especias y hierbas:
mejorana, tomillo, laurel, pebrella,
ajedrea, salvia, pimienta y
clavillos.
Elaboración:
En medio
dedo de aceite caliente, sofreir
las setas, el conejo limpio
y troceado, los ajos enteros
y los pimientos rojos secos,
sin semillas y cortados a trozos.
Retirar y reservar.
En el mismo
aceite se hace un sofrito:
se pone a dorar la cebolla
picada finamente y, cuando
empiece a tomar color, se
le añade el tomate
rallado y los pimientos asados
sin semillas cortados en trocitos.
Salpimentar y agregar una
cucharadita de azúcar
para evitar la acidez.
Mientras tanto,
poner a hervir el conejo en
una cazuela tapada, con dos
litros de agua, sal, una guindilla
y una hoja de laurel durante
media hora. Tiene que quedar
muy tierno, de forma que la
carne se desprenda sola al
deshuesarlo.
Se desmiga
y se vuelve a echar a la cazuela,
junto con las setas, el sofrito,
el majado de ajos y pimientos
rojos secos, el vino y las
especias y hierbas (si no
nos las queremos encontrar
luego en el plato, se pueden
echar molidas, o también
dentro de una bolsita de gasa
que se retirará al
final de la cocción).
Todo ello se deja diez minutos,
al cabo de los cuales se espolvorea
la harina por encima, sin
dejar de remover con una cuchara
de madera. Se sigue dando
vueltas hasta que no queden
grumos y se deja cocinando
a fuego lento otros diez minutos.
Se prueba de sal. Este plato
se sirve muy caliente y es
más propio del invierno.
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