- 1 Kg de lomo de cerdo
- una cabeza de ajos
- 25 gr pimienta en grano
- 25 gr clavos de olor
- 1 l de aceite
- sal, pimienta molida
- unas ramita de mejorana
Elaboración:
Cortar la carne en tacos de
unos 5cm. de lado. Practicar
en cada uno de ellos una incisión
e introducir un diente de ajo,
un clavo y una bolita de pimienta.
Disponer sobre una fuente plana
evitando que los trozos se amontonen,
rocíar con un chorrito
de aceite, salpimentar, espolvorear
con la mejorana y dejar macerando
toda la noche para que la carne
coja el gusto de las especias.
Una vez completado este proceso,
poner aceite a calentar y, una
vez que empiece a echar humo,
freir la carne; primero se le
da una vuelta a fuego vivo y
luego se hace lentamente durante
media hora, dándole vueltas
de vez en cuando. Es muy importante
no arrebatar la fritura y que
se haga despacio para que no
se eche a perder durante la
conservación. Cuando
la carne está hecha,
se apaga el fuego y se deja
enfríar.
Una vez fría, se introduce
en una orza (en su defecto,
en un recipiente hermético
de vidrio), junto con una ramita
de mejorana y la piel de una
naranja; se cubre de aceite
de oliva hasta el borde y se
tapa. En realidad, esta forma
de preparar la carne era una
forma de conservarla hasta la
siguiente matanza. Los lomos
así cocinados están
más ricos con el paso
de los días y se mantienen
en perfecto estado, al menos,
durante seis meses. El nombre
le viene del recipiente en que
se solía conservar, la
orza: vasija vidriada de barro,
alta y sin asas. Este plato
suele servirse frío cortado
en lonchas finas.